Ya vamos en el coche de Ana camino de Fuenlabrada. Ana es
una chica de pelo castaño y ojos marrones, muy guapa. Lleva puesto un vestido
negro, sencillo. Pat, lleva una camisa blanca y una falda azul marino. Laura y
Esther, que son mejores amigas, llevan puestos unos vestidos a juego de flores.
Elena lleva un vestido con un lazo y una falda con lunares y Sandra una
camiseta de corpiño con una falda de vuelo roja.
Entramos al local, que está muy lleno.
-Pat, ¿no habías dicho que no era muy conocido? –Le pregunto
a Pat-
-Sí, eso pensaba. No lo entiendo. Le he preguntado esta
mañana a mi primo que estuvo el fin de semana pasado, y me dijo que no solía
haber mucha gente.
-CHICAS –grita Laura, histérica- CHICAS MIRAR ALLÍ.
Me giro, para ver de qué se trata lo que ha puesto a Laura
así.
Lo primero que me encuentro es con su sonrisa.
Es él, es Michael, está hablando con una chica. Se ha percatado de mi presencia. Viene hacia aquí.
“No no no no no” dice mi mente.
Joy, está viniendo hacia aquí. –Me dice Pat-
Me voy –digo- a la terraza. –Y antes de que las chicas
puedan decir nada, corro hacia las escaleras-
Subo al piso más alto y abro una puerta blanca que da a la
terraza, hay algunas personas en la parte de delante, así qué me voy a la parte
de detrás, que no hay nadie.
Es verano, pero hace un poco de fresco. Me acerco al borde,
pero me alejo rápidamente. Me dan miedo las alturas. Ha sido muy inteligente por mi parte subir al piso más alto.
-¿Miedo a las alturas? –Pregunta alguien, detrás de mí. Me
giro para comprobar quién es, aunque reconozco su voz. Es Michael.-
-Me has seguido. –Le digo-
-Efectivamente.
-Quiero estar sola.
Hace caso omiso de lo que le he dicho y se acerca al borde.
Se queda unos segundos contemplando las vistas.
-Ven, acércate. –Me dice-
-Tengo vértigo.
-Tranquila.
Se acerca hacia a mí, me coge de la mano y me lleva otra vez
al borde. Me tapo los ojos con las manos, pero él me las quita de la cara y las
vuelve a bajar.
-No te preocupes por la altura. Sólo mira lo que tienes en
frente. ¿No es precioso? –Me dice, con esa sonrisa capaz de crear mil
sentimientos en mi interior-
-Eres muy cursi. –Le digo-
-Sólo cuando estoy contigo.
-Casi no has estado conmigo.
-Pero lo estaré.
Se acerca un poco más a mí, se me queda mirando a los ojos.
Yo también me quedo mirando sus ojos. Nunca había visto unos ojos así, son
hipnotizantes, son únicos, son preciosos. En ese momento me llaman al móvil. Es
Pat.
-¿Joy? ¿Sigues arriba? He visto subir a Michael. ¡Tía están
aquí todos! ¿Vienes? Es increíble. Estamos… Estamos hablando con ellos. No
puede ser. Son todos geniales. ¿Me estás escuchando?
-Sí, sí… Ya bajo. –Cuelgo-
-Son mis amigas, quieren que baje ya.
-Voy contigo. –Me dice Michael-
-¿Por qué?
-¿Por qué eres tan cargante?
-No lo soy.
-Sí que lo eres. Pero en verdad, en tu interior, cuando te
da la luz, eres adorable. –Me dice él, con las palabras más sinceras del mundo-
“Joy para” me dice mi mente. “Él no es tu tipo. No dejes que
te enamore. Son palabras falsas, seguro que se las dice a todas las chicas”.
“Pero ya es tarde” pienso yo.
-Vamos a bajar.
Yo voy delante seguida de Michael, la discoteca se ha
llenado aún más de lo que estaba cuando hemos llegado nosotras.
-¡Hey chicos! –Pat, nos llama desde una esquina de la
discoteca, está con las chicas, los chicos de One Direction y el resto de 5SOS-
Nos acercamos y vienen todos a saludarme.
-¡Hola! –Me dice un chico castaño, de ojos verdes- yo soy
Louis. ¿Tú también vas a venir mañana a la playa?
-¿La playa? –Pregunto, confusa-
-Siii. –dice Elena, mientras se
acerca- Los chicos nos han invitado mañana a todas a la playa.
-Ya te quiero ver en bikini- le
dice Louis a Elena. Ella le pega un codazo-
-Eres idiota Louis.
-No quiero ir. –Digo-
-Te obligo. –Laura se mete en la
conversación- Tienes que venir. Nos lo vamos a pasar genial.
-No y ya está.
-Por favor. –Dice Michael, que ha
estado todo el rato a mi lado-
-¿Qué pasa aquí? –Dice un chico
castaño, de piel oscura. Es el que toca el bajo, lo recuerdo del concierto-
-Calum, que esta chica no quiere
venir mañana a la playa. –Le contesta Louis-
-¿Qué? ¿Por qué no? Si somos
geniales y adorables. –Dice mientras se ríe-
-Eeeeeeh, baja los humos Cal.
–Dice una chica muy guapa, a la que no conozco-
-Hola, yo soy Lucía, la novia de
Calum, encantada. –Me dice. Parece una chica muy alegre-
-Hola. –Le digo con una sonrisa-
El rato se pasa volando, los
chicos son todos muy divertidos y nos lo estamos pasando genial.
-Chicas me ha llamado mi madre,
ya nos tenemos que ir. –Dice Ana-
“-Ven mañana, por favor.”
Es lo último que me dice Michael
antes de salir por la puerta.






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